Ajuste de precios por inflación
Un porcentaje y una fecha: se reprecia el catálogo entero de una vez, en lugar de repuesto por repuesto.
ServiPass es el sistema de gestión para lubricentros y talleres mecánicos: turnos, órdenes de trabajo que no se saltean pasos, repuestos, facturación y un portal donde el cliente ve su auto sin tener que llamar por teléfono.
¿Te dieron un QR? Escaneándolo entrás directo, sin cuenta ni contraseña.
Orden #1042
AB 123 CD
Toyota Hilux 2019 · 84.320 km
Paso 4 de 7 · sigue Control de calidad
De recepción a entrega. Ninguno se puede saltear, ni con apuro.
Comprobante, checklist de inspección y certificado de garantía.
Cada empleado ve la suya. El dueño ve todas, sin cambiar de cuenta.
El celular del mecánico y la PC del mostrador, la misma pantalla.
Los módulos
No son seis programas que hay que sincronizar a mano. La orden descuenta el stock, el stock avisa qué comprar, la entrega emite la factura y el cliente lo ve todo desde su portal.
La agenda del día y los que llegan sin turno, en la misma cola.
Siete estados que no se pueden saltear.
El historial completo, y a quién hay que llamar esta semana.
Lo que hay, lo que falta y a quién comprárselo.
Lo cobrado, lo pendiente y la flota que paga a fin de mes.
Su auto, sin llamar por teléfono.
Turnos y fila virtual
El flujo
Una orden avanza en un solo sentido y no se le puede correr un paso. Suena burocrático hasta la primera vez que alguien entrega un auto sin que nadie lo haya revisado.
Entra el auto. Se carga el kilometraje y el checklist de inspección: qué se encontró, con foto.
Se arma con los tipos de service y los repuestos que hay en stock. Le llega al cliente al portal.
El cliente aprueba desde el celular. Recién ahí el trabajo puede empezar, y queda quién aprobó y cuándo.
La orden aparece en la cola del mecánico asignado. El stock se descuenta acá, no cuando alguien se acuerda.
Otra persona revisa antes de entregar. Es el paso que evita el auto que vuelve a los dos días.
Se avisa al cliente y se emite la factura, con su forma de pago o a cuenta corriente.
Se van los tres PDF y queda el próximo service agendado por kilómetro y por fecha, los dos.
Sin cuenta, sin app
El token del QR es la credencial: quien lo escanea no tiene cuenta y no la necesita. Son las tres preguntas que más veces por día interrumpen al mostrador.
En la puerta. Anotarse en la fila desde la vereda, viendo primero cuánta espera hay — así puede decidir volver más tarde.
En el parabrisas. La ficha del vehículo: qué se le hizo, cuándo, y cuál es el próximo service.
En el ticket. La posición en la cola, que se refresca sola mientras el cliente espera afuera.
Lubricentro Centro
VehículoAB 123 CD
ServicioCambio de aceite
Esta pantalla se actualiza sola. Podés cerrarla y volver con el mismo QR.
Y además
Un porcentaje y una fecha: se reprecia el catálogo entero de una vez, en lugar de repuesto por repuesto.
El sistema sugiere el service que corresponde al modelo y al kilometraje, sin depender de la memoria de nadie.
Ticket promedio, autos atendidos, ingresos del mes contra el anterior. La vista histórica, no la foto de hoy.
Quién borró la factura, quién tocó el stock, quién reabrió un pago. Con fecha y con nombre.
Dueño, recepción y mecánico ven pantallas distintas. El mecánico entra a su cola de trabajo, no a la caja.
Límite de crédito por cliente, saldo al día y liquidación de todo lo pendiente en un solo paso.
Cargás el vehículo, abrís la orden y el resto —el stock, la factura, el próximo service— sale de ahí solo.